Nos aferramos a la vida,
como si de vida o muerte se tratase,
qué irónico,
ni que no lo hiciese.

Nos da miedo el paso del tiempo,
a quién no,
es increíble como se esfuma todo,
aquello que un día existió.

Al igual que el paso del tiempo,
nos aterra la muerte,
el qué habrá después,
es desconocido,
por lo que nos causa interés.

Pero, seguimos aquí,
sufriendo con estos miedos,
tratando de vivir,
entre este mundo lleno de mierda,
sin ganas de seguir.

No me mientas,
no me digas que las cosas no han cambiado,
que de lo que un día te reías,
ahora es por lo que has llorado.

Porque el tiempo es efímero,
las cosas y las personas no van a volver,
fíjate bien,
cómo una fotografía,
es capaz de captar algo,
que jamás volverás a ver.

Una pena que no apreciemos nada de lo que tenemos,
una lástima que seamos tan estúpidos,
¿nos daremos cuenta alguna vez?
Quién sabe.
Pero para entonces,
quizá ya sea demasiado tarde.

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