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Mostrando entradas de octubre, 2015

Bonito punto de vista algo así de optimista.

Últimamente me da por hablar de vivir a cien todos los días, de tener esa energía presente, de darla la mano, de abrazarla, de tenerla con nosotros, de no dejar que se vaya.
Sin embargo, hay días que se apaga y vaya que si la echamos de menos. Días en los que está cansada y ya no brilla igual. Días, a veces meses y desgraciadamente incluso años. Lo peor de todo es que tú te vas consumiendo con ella, como aquella vela que justo estaba en medio de la tarta de aquel cumpleaños.
Y de vez en cuando, sonrisas. Sonrisas que valía la pena ver. De repente, chispa, corriente, luz. Otra vez. Casi ni te lo crees, ahí está más radiante que nunca y justo a tu lado, solo para alumbrarte a ti.
Poco a poco, te das cuenta de que esa energía, esa que a veces tanto echamos de menos, somos cada uno de nosotros. Únicamente estarás tú para ti, yo para mí, él para sí. Habrá más gente, claro, toda a la que dejes entrar y llenarte, pero tú, eres solamente tú capaz de abrazarte en los días más oscuros, susurra…

Da todo de ti.

Qué bien se está cuando se está bien.
Simplemente, deja que todo pase.
Sueña sin tener miedo de que se cumpla esos deseos, quiere sin tener miedo de que te rompan por dentro.
Dalo toda en esta vida, que solo tenemos una.
Y ahí está, siéntela cómo va pasando, segundo a segundo.
Respira hondo, llénate de libertad, que te recorrerá entera haciéndote sentir todo lo bien que una puede hacerlo.
No existas, vive. Hay diferencia, encuéntrala.

Había una diferencia entre vivir y dejar pasar el tiempo.

¿Qué sabríamos de la muerte si no vivimos?
¿Qué sentido tendría planear cada segundo si en un solo minuto la vida puede cambiar de dirección? Y que por cambiar, puede ir hasta al contrario.
¿Para qué fijarnos en esas nubes grises si sabemos que detrás el cielo sigue ahí? Está listo para volver a teñirse de esos azules que a veces tanto necesitamos.
Sin embargo, a veces nos fijamos tanto en el gris, que no varíamos más, solo de negro a gris, no vemos más allá. Y que anda que no había más variedad de colores. ¿Dónde dejamos los rojos pasión? ¿Los verdes esperanza? ¿Los azules mar?
¿Qué necesidad tenemos de vivir la vida tan cautelosamente? Que por vivir, eso no es. Vivir es reír, llorar, disfrutar y esforzarse.
La vida está llena de contrastes y de intermedios. Lo que hay que conseguir, es llegar a encontrar el límite de cada uno de ellos.
No dejes pasar el tiempo sin más, saborea cada segundo, exprime cada minuto, no dejes que corran, que como lo hagas, no pararán.
Irán cada vez más r…