Da todo de ti.

Qué bien se está cuando se está bien.
Simplemente, deja que todo pase.
Sueña sin tener miedo de que se cumpla esos deseos, quiere sin tener miedo de que te rompan por dentro.
Dalo toda en esta vida, que solo tenemos una.
Y ahí está, siéntela cómo va pasando, segundo a segundo.
Respira hondo, llénate de libertad, que te recorrerá entera haciéndote sentir todo lo bien que una puede hacerlo.
No existas, vive. Hay diferencia, encuéntrala.

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