Cuando esperas tan poco y te dan tanto:

No hay nada más bonito que alguien te enseñe el universo entero cuando tú sólo esperabas un mundo, que te enseñen el mar cuando tú sólo mirabas dentro de una caracola para escuchar su sonido, que te enseñen todas las estrellas cuando tú sólo mirabas una constelación, que te enseñen que para volar no hacen falta alas, que se puede reír con la mirada, ser feliz con poco, querer con todo, soñar con el alma, arriesgar y ganar, perder y aprender, bailar bajo la lluvia y no mojarte, encontrar la Luna en tu sonrisa, conseguir todo lo que uno se proponga, sonreír hasta que duelan las mejillas, gritar a pleno pulmón y no quedarse afónico, disfrutar, y, sobre todo, vivir; así que llénate de todo lo que necesites y aprovecha la oportunidad que nos brinda cada segundo del día para ser felices.
A dieciséis de agosto, miércoles.

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