Dímelo, sólo trato de entendernos.

Me agarro demasiado pronto a las personas.
Me agarro demasiado rápido y demasiado fuerte.
Me cuesta dejar que se vayan, pero qué puedo hacer si quieren hacerlo.
Nada, solamente ver cómo poco a poco se alejan, menos 'hola, qué tal', sin miradas y sin sonrisas.
Dime, ¿dónde se quedaron nuestras pequeñas tonterías?
No sé si se quedaron en algún lado, pero te las llevaste.
Te has llevado tantas cosas, tantas que ni siquiera te pertenecen.
Te has llevado parte de mí, quizá también fuese culpa mía por entregártela.
Pero cómo no hacerlo cuando me mirabas y me sonreías de esa manera.
Dime cómo eres capaz de destrozarme, de dejarme aún sabiendo lo que te quiero.
Por favor, dímelo.
Hago lo posible por entenderte, por entederlo, por entender qué pasó.
Pero no lo consigo.
Sólo sé que echo de menos tus caricias repentinas, cuando me pasabas el mechón de pelo por detrás de la oreja o me alzabas la barbilla y me besabas suavemente.
Dónde dejamos esos momentos.
La verdad es que no sé dónde están, si se han ido lejos o quizá estén cerca.
No lo sé.
Pero sí que sé que por mucho que lo intente y quiera, no van a volver.
Aunque no estoy demasiado segura de por qué.
Dímelo.
Sólo trato de entenderlo.

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