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Mostrando entradas de septiembre, 2014

Todas las tardes de los viernes.

Y ahí estaba, como siempre.
Esperándome como todas las tardes de los viernes.
Me estaba esperando con esa sonrisa torcida, pícara, tan característica suya.
Cuanto más le miro, más le quiero.
No sé por qué, pero corro hacia él.
Le abrazo y le beso.
Tampoco hace tanto desde la última vez que nos vimos, solamente cinco días que parece que hayan sido el triple o más.
Cada segundo que pasa, se hace como un minuto.
El tiempo pasa muy lento sin él.
Y tan rápido al revés.
Echaba de menos el sabor de sus labios, su mano en mi cintura abrazándome tan fuerte que nuestros corazones no estarían a más de los milímetros que las pieles nos separaban.
Quería tenerle cerca, que nunca se fuese, a mi lado, dándome la mano, paseando, hablando, besándonos.
La lluvia empezó a caer y en ese momento no me importó mojarme, no me importó nada.
Sólo él y yo.
Sonreí y pensé: esto no pasa siempre.
Y le volví a besar.
Y me seguía mojando.
Pero qué más daba, nada más importaba.
Estaba conmigo y yo con él.
Me apretó…

Me sonrió.

Me sonrió.
Y, de repente, el mundo se paró.
Puede que fuese la pieza más pequeña, pero quizá la más útil. Quizá sólo faltase esa. O quizá no. Pero todo funciona ya.
Cuando miraba hacia otro lado, no podía dejar de mirarle. Quizá sí pudiese.
Pero quizá no quería.
Quería mirarle y no parar de hacerlo.
Cómo le brillan los ojos cuando sonríe, y cómo se le cierran cuando ríe.
A veces, tienes que disfrutar del momento y vivir la vida.
Típico tópico.
Pero, ¿y es así?
¿Qué hacemos aquí: quietos, sin hacer nada, envueltos en la rutina?
No hacemos nada.
Y quizá sea hora de que todo eso cambie.
Nunca es tarde para empezar de nuevo. Vamos, empecemos de cero.
No te acuerdes de todo lo malo. Avanza.
Eso ya no va a volver, déjalo atrás.
Mira hacia delante.
Pero no quieres que te ayuden, deja que lo hagan. Lo harán.
Y hazlo tú también. Sonríe más, nunca viene mal.
Y le vuelvo a mirar.
Y me mira.
Aparto la vista y sonrío todo lo que puedo, las comisuras están lo más hacia arriba que pueden.
Levanta la…